COLECCIÓN CARTAS A DIOS: Aún con mis alas rotas, voy a Volar

Colección Cartas a Dios: Aún con mis alas rotas, voy a volar

“Como un águila que despierta su nidada, que revolotea sobre sus polluelos, extendió sus alas y los tomó, los llevó sobre su plumaje”. (Deuteronomio 32:11)
Querido Dios:

Siento mis alas rotas.  Quiero volar, más cuando trato, caigo estrellada en el suelo.  Deseo tanto ascender muy lejos, ver el paisaje desde el cielo.  Yo no nací para estar en el suelo, con todo el corazón quiero surcar el firmamento libre y sintiendo el aire refrescando mi cuerpo.
Siento que nací para cosas grandes, pero quiero hacer la diferencia y dejar mi huella impresa aún en aquellas cosas que pudieran parecer insignificantes.  Por eso acudo a ti, porque de volar y soñar tú sabes.  Porque depositaste en mi corazón cada sueño, cada meta, cada proyección y mis aspiraciones.
Y si tú las colocaste es porque se pueden cumplir y realizar. Pero aunque hoy tengo mis alas lastimadas, voy a volar.  Me montaré sobre ti y tú con tus plumas me llevarás y me elevarás.  Me enseñarás nuevamente cómo volver a volar, porque te lo aseguro: ¡NO VOY A RENUNCIAR!
Tu protección me alcanza, tus fuertes brazos me rodean.  Tu paz y tu calma me hacen vivir confiada.  ¿Por qué voy a temer? Tú me acompañas aún cuando no parece haber nada.  A pesar de que hay noches que parecieran inciertas.  De cada herida he de aprender y sobreviviré.  Quiero utilizar como el águila la tormenta, para avanzar y no para retroceder.
Dame firmeza, ayúdame a crecer.  Quiero ser humilde y tener la capacidad de desafiarme a mí misma para nunca conformarme.  Ayúdame Señor, hazme una persona cada día más valiente.  Y mientras estoy dando mi vuelo, que nunca olvide por más elevada y cerca que esté del cielo, que eres tú, Padre Amado, el que va piloteando mis sueños y el que permite cada vuelo.
De tu hija que te ama con todo el corazón,
Anuncios

Publicado el 26 enero, 2012 en Brendaliz Avilés y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Rita Schovelin Kaulen

    Soy la persona que escribio el articulo que recien lei, lo volvi a leer, se me hace un nudo en la garganta el volver a recordar cada detalle, el es un angelito para mi, lo tendre siempre conmigo acompañandome. ademas me enseño mucho siendo tan chiquito, el vivir dia a dia sufriendo tanto. Ahora se que esta bien y lo hemos visto en un supermercado, fue muy impactante ya que el no me sacaba los ojitos de encima y yo no me atrevia a tocarlo o tomarlo en brazos ya que pensaba que podria ser un niño muy parecido al nuestro y que me iban a pillar con el en brazos, estos son detalles importantes para otra ocasion, ya que una no sabe si se volveran a repetir.

  2. Yo al igual que tu, perdi un hijo , fue tremendo ver como sufria, y se me hizo eterna su agonia y lo rapido que le encontraron un cancer generalizado. Era madre de 3 hijos, y fue el del medio el que se nos fue con Dios y la Virgen Santisima Maria. Gracias a la enfermedad de mi hijo, me puse la tarea diaria de rezar un Rosario cuando tuviese unos minutitos para dormir mi angelito. Estando en el living, el desperto, y me llamo para preguntarme donde estaba, le dije que a pocos metros de nuestro dormitorio. Me contesto que hacia, le conteste Rezando el Rosario. Ven, me dijo quiero que me lo reces en la orejita. El tenia 3 anos y 9 meses, me impresione mucho, una amiga le habia regalado un Rosario que era de un hijo que habia fallecido y estaba en mal estado, era de nino y estaba cortado e incompleto y tenia una campanita abajo y dentro de la campanita una Cruz. Reze lo que pude en su orejita ya que el me lo pidio asi. Al rato se quedo un ratito muy corto dormido, no habia nada que le quitara los dolores.
    Esto me impacto mucho, a mi se me quedo para siempre en mi alma, en mi corazon. El fue la causa de mi convesion. Yo estaba muy nerviosa, tenia mucho miedo a la reaccion que yo tendria cuando el partiese, cuando sucedio, fue horroroso hay muchas cosas que yo no he contado por lo crudo de la situacion. Es tremendo para uan madre ver irse primero a un hijo y en las circunstancias que pasaron. La herencia que me dejo, fue aferrarme a Dios con todas mis fuerzas y a la Virgen Maria tambien, todo esto dejo un gusto amargo pero que yo sabia que me lo tenia que tragar, asi fue, pero han pasado los anos y sigo con el, lo hemos visto en muchas partes como un nino vivo, igual a el muchas veces. Esta es su historia y la de la familia. Se que esta bien.
    antoniacabrera.cabreracorrea@gmail.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: