¿PARA QUÉ SIRVEN LOS AMIGOS? II

Juan 15:15 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.

Cuando me pongo a pensar en la cantidad de personas que han pasado por mi vida, me asombro, pero siempre me había quedado la duda, de cual es la diferencia entre las personas que se quedan y las que no? y llegué a la siguiente conclusión:

Habrá personas que simplemente estarán ahí y tal vez pasarás un buen momento con ellas, pero su impacto en tu vida fue mínimo, porque no aportaron nada a tu crecimiento, pero hay personas que simplemente desde el momento que las conociste, te impactaron y te hicieron crecer en algún aspecto de tu caminar, de hecho al pensar en esto, me quedo pensando en aquellos amigos a los que amas, pero simplemente se rompe esa magia y de alguna manera se agota el tema de conversación con ellos y pareciera hacerse incluso pesado el tiempo que pasan juntos, ya que han dejado de aportarse algo o edificarse mutuamente.

No estoy 100% seguro de que esta sea la razón, pero al reflexionar esto, me hace absoluto sentido, puedo recordar rostros en específico de personas que dejaron de ser parte de mi círculo cercano, porque dejaron de aportar algo a mi vida o porque simplemente yo lo dejé de hacer a la suya, como si nuestra pasión mutua por hacernos crecer haya dejado de ser y ya no había mas de que hablar.

Cuando pienso en esto, me queda claro el porqué a muchas personas les es difícil entablar una relación con Dios, ya que no visualizan que es lo que pudieran aprender de El y obvio, todos nos acercamos a Dios buscando su favor o un milagro, pero que sentido tiene un milagro sin lo que lo acompañe después, lo haga durar o la posibilidad de replicarlo en el futuro?.

El error muchas veces radica en aquellos quienes decimos ser unos apasionados de Cristo y no transmitimos el mensaje adecuadamente, ya que todo redunda en “leer la Biblia” e imponemos ese yugo en los demás, pero no tomamos en cuenta que nosotros mismos no empezamos simplemente por leer la Biblia, sino que en la mayoría de los casos, hubo alguien quien nos explicaba acerca de lo que leíamos o bien nos enseñó como hacer que esa lectura fuera más fácil y mas llevadera.

Dios sabía esto, y es por ello que envió a su Hijo a la tierra, lo envió a demostrar que Dios no anhela otra cosa que ser nuestro amigo, y lo quiere demostrar tal como lo que le platico, quiere edificar nuestra vida, quiera aportar conocimiento, sabiduría, favor y muchas otras cosas a ella, quiere ser ese amigo que esté siempre ahí, pero, tal como sucedía en los tiempos que Jesús vino a la tierra, hay personas religiosas que lo hacen ver aburrido y tedioso, como si fuera accesible para solo unos cuantos que se dicen a si mismo “santos”, más no es así, y ahí es donde depende de nosotros el no dejarnos engañar y buscar al amigo y no al impedimento para hacerlo.

He descubierto a un amigo en Jesús, creo que es fácil, pero sabe, por medio de Jesús he descubierto un amigo en el Padre y por medio de estos 2, he descubierto un amigo en el Espíritu Santo, es asombroso que pueda tener 3 diferentes tipos de amistad con la misma persona que es 1 y es 3 a la vez, pero me he dado cuenta que cada uno de ellos tiene algo diferente que aportar a mi vida y que con cada uno aprendo diferente y que cada uno de ellos me hace crecer en una manera distinta.

Por tanto, no es posible que tengamos ningún tipo de relación con Dios, sin primero tener una apertura a aprender y crecer por medio de lo que tengan para nosotros y querer ser su amigo, sin ella (la apertura), no somos otra cosa que zánganos interesados en nuestra comodidad, en nuestro ahora  y lo efímero, pero si estamos dispuestos a ser edificados por Dios, tenemos la mejor oportunidad de nuestra vida, para vivir una vida  verdaderamente plena y con un crecimiento constante en todos los aspectos.

Se que ahora muchos se preguntarán el como empezar, y es más sencillo de lo que imaginan:

Medite acerca de cada uno de sus amigos, piense en que es lo que ellos aportan a usted o bien que aporta usted a sus vidas, identifique cual ese ese pegamento que los mantiene unidos y aprenda a buscar eso en Dios, aprenda a buscar en Dios las respuestas a sus dudas, aprenda a llenar ese hueco que deja la insatisfacción con El, aprenda que Dios no es solo alguien que está ahí para cumplir sus caprichos, sino que le dará mas de lo que esperaba cuando tenga la capacidad de recibirlo.

La cita de hoy es también como muchas otras una de mis favoritas, y me confirma lo que hoy le cuento, Dios quiere darnos un ascenso al nivel de amigos, siempre y cuando estemos dispuestos a aprender de El, ya que su amistad responderá uno a uno todas nuestras dudas, y nuestros porqués, pero no se quede solo con eso, piense que Jesús nos dijo que como El hizo, nosotros también podemos hacer, por tanto, si hay algún amigo con el cual esté perdiendo su amistad o haya perdido el interés de llamarle, piense en quien de los 2 dejó de aportar al otro, póngale solución al asunto, y dése cuenta de cuanto tiene para dar, al fin y al cabo, para esto están los amigos, que no?.

René Giesemann

DEVOCIONAL DIARIO

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Publicado el 6 febrero, 2012 en René Giesemann y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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