¿Para qué sirven los amigos? IV

1 Samuel 18:1 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Aconteció que cuando él hubo acabado de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a sí mismo.

Cada vez que leo la Biblia me emociona más, descubro mas cosas y me lleno de esa certeza de que todo estaba benditamente planeado desde antes de la creación del mundo mismo.

A veces me pongo a pensar el porque vino Jesús a la tierra (además de morir por el pecado del mundo), a caso no habíamos entendido?, me emociona que haya dicho que no hay amor mas grande que el de aquel que da la vida por un amigo, wow! que cierto, que intenso y que grande, pero sabe, Dios ya había puesto ese ejemplo hacia miles de años a los hombres, ya que hubo uno que nos había puesto el ejemplo previamente y con gran intención y ponga mucha atención, ya que es importante lo que el día de hoy va a aprender.

Jonatán era el hijo de Saúl quien fue el primer Rey sobre Israel, Saúl describe la Biblia que era un hombre mas alto que el resto y de bello semblante, es decir, no solo era Rey, sino que se veía como uno, y por obvias razones Jonatán se tenía que parecer a su Padre, mientras que David era Rubio y bello pero bajito, que interesante que Dios decidiera poner como sucesor a un hombre con características físicas tan distintas a Saúl,  y que siendo un hombre mas bajo que el primero, fuera el Rey mas grande que ha habido en Israel, no?.

Como en todos los reinos, la corona se hereda por sucesión, es decir, el hijo será Rey cuando muera el Padre y así sucesivamente, pero Dios tenía otro plan, Saúl no había gobernado con sabiduría y no había aprendido a depender de Dios para hacerlo, su corazón no era el adecuado y se corría el riesgo que fuera de igual manera con las siguientes generaciones, por tal Dios buscó entre su pueblo y halló a David, quien no era mas que un Pastor de Ovejas y lo ungió como Rey aun siendo un jovencito.

Desde el momento de ser ungido, hasta ser coronado Rey, pasaron entre 15 y 17 años, durante ese tiempo Dios se encargó de madurar y hacer crecer a David para que pudiera gobernar con sabiduría y depender de Dios en todo lo que hiciera, pero lo más irónico es que durante ese tiempo David y Jonatán se hicieron amigos.

Si alguien hubiera tenido motivos para odiar a David, ese era Jonatán, el (aunque fuera por designio de Dios) le estaba robando la oportunidad de ser alguien en la vida, estaba por tomar algo que por herencia le correspondía y no solo eso, sino que fue un simple Pastor quien no sabía nada sobre la vida de reino quien venía a tomar su lugar!, mas Jonatán vio en David la mano de Dios, vio el favor que Dios tenía para con David y lo amo por ello, ya que era algo que ni su Padre ni el tenían y amo lo que Dios hacía y haría en David.

Hoy en día nos es muy difícil ceder, vivimos en un mundo que compite por todo y que todo lo mide por esfuerzo y por logros, creo que es una de las cosas mas difíciles de hacer lo que hizo Jonatán, el anteponer el plan de Dios en un amigo a su propio éxito y su propia comodidad.

Jonatán sabía perfectamente que el lugar que David había de tomar, era suyo, pero entendió cuanto Dios amaba a David y prefirió dar paso a la voluntad de Dios que al beneficio propio.

Jesús hizo exactamente lo mismo, dejó su comodidad de Dios y se hizo hombre, dejó de gobernar desde el Reino de los Cielos y vino a la tierra a darnos salvación, y no odió al hombre por su necedad, por el contrario, desde que creó la tierra y al hombre tenía el plan de venir a salvarle.

Me encanta ver que Dios quiere enseñarnos cada día de lo que somos capaces, y hoy, nos enseña una de las cosas mas asombrosas que podemos llegar a hacer, el hacer un sacrificio por amor, por amor a un amigo y por amor a la voluntad de Dios, y que no importa si tenemos que ceder un lugar importante como lo hicieron Jonatán o Jesús, al final de nuestros días sobre la tierra, nos espera una vida eterna gloriosa, que no tendrá comparación ni con lo que hicimos en esta tierra, ni con lo que dejamos de hacer por amor a la voluntad de Dios.

Mi invitación de hoy es la siguiente, no es una fácil, pero si es una importante, deje de orar por usted mismo, deje de solo poner sus peticiones y sus necesidades delante de Dios, pídale a Dios que le permita ver que es lo que pretende hacer en la vida de otros, pídale a Dios que le revele los planes que tiene para aquellos que le rodean y permita que Dios le haga parte de ellos, aprenda a hacer como Jonatán, a amar a las personas por lo que Dios quiere hacer en sus vidas, eso no quiere decir que usted tenga que sacrificar su comodidad o sus planes por esas personas, pero le ayudará a entrar en una nueva dimensión en la que estará dispuesto a hacerlo y eso es lo que Dios busca en usted, no el sacrificio, sino el estar dispuestos a ser parte de su obra sin importar nuestros propios intereses, puestos nuestros ojos en la eternidad y en la gloria de Dios reflejada en nuestra vida, tal como lo hizo Jonatán.

Cada vez que veo a mis amigos me pregunto si llegará el día que pueda yo ser su Jonatán, y me esfuerzo por ello, lo ha hecho usted?.

René Giesemann

DEVOCIONAL DIARIO

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Publicado el 11 febrero, 2012 en René Giesemann y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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