NO ME GUSTA MI CUERPO 1, 2 y 3

no_me_gusta_mi_cuerpo2-200x124Pasaje clave: Salmo 8:3-9.

Qué impresionante lo que Dios nos ha dado, a veces no nos damos cuenta, y de eso es de lo que te quiero hablar en esta tarde.

¿Cuántas tuvieron alguna vez conflictos con su cuerpo? todas o la mayoría. Yo he conocido muy pocas mujeres que no tienen ningún conflicto con su cuerpo, que nunca se hacen ningún problema, pero la mayoría de las mujeres, sí, nos hacemos problemas con el cuerpo. Pensá qué es lo que no te gusta de tu cuerpo.

Ahora el modelo es salir con chicos jóvenes, está de moda, entonces hay que hacerse la cirugía, levantarse todo lo que está caído, viste que ya no saben más que inventar, ahora tenés que salir con un chico joven para existir en la sociedad, porque si no, no existís, si llevas a tu marido de setenta fuiste. No se sientan mal por el tema que vamos a tocar, porque nos pasa a todas las mujeres.

Siempre tenemos grandes conflictos con nuestro cuerpo, somos ciudadanas de un mundo que le tiene mucho temor a las grasas, a la gordura, y a lo feo, es como que hay un prejuicio a las grasas, que son malas, y hacia lo feo, tenés que ser lindo y flaco sino no existís. Todo ese mundo externo, las mujeres lo hemos incorporado y no solamente lo escuchamos desde afuera, sino que lo escuchamos desde nuestro interior, y creemos que esos conceptos son nuestros, son propios, en realidad lo que hicimos es incorporarlo de afuera.

Yo quiero hablarte de que un pensamiento negativo sobre nuestro cuerpo, no tiene nada que ver con nuestro cuerpo. Cuando yo pienso negativamente de una parte de  mi cuerpo, no tiene nada que ver con esa parte de mi cuerpo, sino que detrás de ese pensamiento negativo hay un problema real, que no sé cómo resolver, entonces lo que hago es atacar una parte de mi cuerpo, que sí veo.

Ataco lo que veo porque no sé cómo resolver lo que está detrás, que es el problema real, me distraigo con un tema de mi cuerpo, pero en realidad hay un problema más profundo, que no me gustan mis caderas, mi cola, que no me gusta la nariz, etc.

Cada vez que vos te parás frente al espejo, y criticás un aspecto de tu cuerpo, en realidad hay algo atrás que tenés que resolver, que todavía no te atreves a resolver, y no vas a poder resolver tu cuerpo, ni siquiera con cirugías estéticas, hasta que no resuelvas lo de atrás, por eso ¿qué tenemos que lograr?

Tenemos que aprender a decodificar los pensamientos negativos.

¿Cómo me gustaría? ¿Tener menos lolas?

¿Cómo me gustaría? ¿Ser más flaca?

¿Cómo me gustaría? ¿Cambiarme la forma de la nariz?

¿Cómo me gustaría? ¿Que mis ojos fueran diferentes?

Tenés que buscar qué hay detrás de ese pensamiento negativo, porque hay algo que no resolviste, y como no lo resolviste anteriormente, lo llevaste a una crítica de tu cuerpo.

Entonces cómo hacemos para decodificar. Quiero que pienses en la parte de tu cuerpo que no te gusta. Vamos a ver algunos: La cintura, la cola, la panza, el  busto, los brazos, el  abdomen, las arrugas, los ojos, la nariz, las piernas, las pantorrillas. Pensá en esa parte del cuerpo que te desagrada, quiero que pienses las palabras que vos usás para referirte a esa parte de tu cuerpo que no te gusta.

¿Qué palabras usás? Mi nariz es un desastre, cintura de pollo, salvavidas, flotadores, los parches, elefante de grandota, la panza que tengo, el salero, los rollos, corchito, un kohinoor, patitas de tero, de terodáctilo.

(Dos)

A esa parte de tu cuerpo que no te gusta, vos la definís con palabras específicas, y tal vez hace muchos años que le hablás a esa parte de tu cuerpo con esas palabras específicas.

Yo anoté algunas cosas que dicen algunas mujeres, por ejemplo: con respecto al vientre dicen, es blando, es fofo y cuando le pregunté ¿con qué lo asociás? y tal vez con que así soy en mis relaciones interpersonales, soy muy blanda con la gente; tengo senos que cuelgan, tal vez puede ser que dependo mucho de la gente, otra mujer dice tengo senos pequeños y le digo ¿con qué lo asociás? y que tal vez sigo siendo una nena, una mujer inmadura, infantil, por eso no me gustan mis senos pequeños. Muslos enormes, y tal vez me veo con esos muslos enormes porque me siento como una mujer agresiva y que nadie me va a querer.

Otra mujer, los brazos, y que me cuelgan las carnes, tal vez pueda decir que tu vida vaya de acá para allá y no puedas tomar decisiones firmes en la vida, otra mujer que dice, tengo cara de caballo, y lo asocia con que soy como un caballo, como un burro, que vivo llevando la carga de todo el mundo y haciendo todas las tareas que todo el mundo me pide.

O sea, hay una situación que estamos viviendo y que la asociamos con nuestro cuerpo, y que no tiene nada que ver con nuestro cuerpo, hemos puesto esa situación negativa, que no podemos resolver, en algún aspecto de nuestro cuerpo.

de tu cuerpo, dejá de destrozarlo con palabras negativas, tu cuerpo es creación de Dios.

Las palabras cariñosas siempre son más efectivas, construyen no destruyen, por eso tenés que pedirte perdón. Tenés que aprender a pedirte perdón, que piernas feas, perdón no quise decir eso. Qué nariz fea, perdón no quise decir eso, porque si se lo dijeras a otro y lo insultaras de e

Dice la palabra de Dios, que Dios creó todo hermoso, ni siquiera perfecto, dijo hermoso, le puso algo más que perfecto, dijo que todo lo que creó fue hermoso, fuiste creada por Dios, sos hermosa. Cuando hablo de hermosura, hablo de hermosura según Dios, y no según la cultura.

¿Qué tenemos que hacer entonces para poder sanar nuestra estima, de todos los pensamientos negativos con respecto a nuestro cuerpo?

Me tengo que hacer amiga de mi cuerpo. Te voy a dar tres puntos importantes, si hacés alguno de estos tres, yo ya estoy contenta.

El principio de “esa soy yo”, es que lo que ves en el espejo cada día, esa sos vos, no es un cuerpo que anda separado de tu mente, no es que tu cuerpo camina por un lado y tu mente por otra, esa sos vos, y cuando te mirás en el espejo y te ves con kilos de más, tal vez recuerdes que para poder solucionar muchos conflictos a lo largo de tu vida, lo que hiciste fue agarrarte de la comida, y lo resolviste comiendo, pero esa sos vos.

Sí, esto es lo que me ha quedado, esa soy yo, no es una persona diferente. Así trataste de resolver  tus conflictos emocionales, comiendo, y te quedaron esos kilos de más. Sí, esa soy yo.

 

1. Lo Primero que tenés que hacer es Reconocerte en el Espejo.

¿No podés mirarte en el espejo? Si fuiste una mujer toda la vida estresada, y hoy tenés cuatro pelos locos, cuando te mires en el espejo decí: esa soy yo, porque para lograr algún cambio, primero tenés que reconocer que esa sos vos, sino ¿dónde vas a hacer el cambio? Cada vez que te mires al espejo te vas a decir: esa soy yo, porque es la historia de mi vida, mi cuerpo es la historia de mi vida.

Mi cuerpo no está separado de todo lo que he vivido, no está separado de las crisis que pasé, mi cuerpo no está separado de mi historia personal, mi cuerpo no está separado de mi divorcio, mi cuerpo no está separado de los embarazos que he tenido. Esa soy yo, con todas las cicatrices que han quedado, y las marcas que han quedado en el cuerpo, mi cuerpo tiene las marcas de todo lo que he pasado en la vida. Esa soy yo.

(Tres)

2. En segundo lugar poné en duda la autoridad externa y preguntáte ¿quién lo dice?

¿Quién dice que mi cola es fea?, ¿quién dice que mis lolas son grandes?, ¿quién dice que mi nariz es fea? ¿Quién lo dice?

Todas las pautas externas las metimos dentro nuestro, pero ¿quién dice eso?, quién dice que la grasa corporal es mala. ¿Quién está afirmando que mi cuerpo es feo?, ¿quién dice que mi pelo es feo?, ¿quién dijo que mis dientes son feos?, ¿quién dijo que mi nariz es fea?, ¿quién dijo que mi altura no es la correcta? ¿Quién dice que la juventud es más atractiva que la edad madura? ¿Quién dijo eso?

Cuando eras adolescente ¿no sufrías un montón? y tal vez mucho más que ahora. Lo que pasa es que no te lo acordás.

¿Quién dijo que la delgadez es sexy?, ¿quién dijo eso? La cultura, porque si vos te pones a mirar en cuadros, pinturas de otra época, te vas a dar cuenta que las mujeres eran bien rellenitas, y eso era lo sexy, entonces es cultural.

Cada vez que te mires al espejo, tenés que preguntarte ¿quién dijo esto? para quitarle autoridad.

Vos tenés que cuestionar quién dijo que un cuerpo delgado es mejor que un cuerpo grandote, quién dijo que tener menos grasa es mejor que tener más grasa, quién lo dijo, ¿te das cuenta? Porque tenemos que empezar a cuestionar los patrones que nos enseñan en la televisión, que nos dicen, esto es correcto, tenés que levantarte la cola, tenés que tener cola grande, tenés que hacerte las lolas. ¿Quién dijo eso?

El primero punto es mirarse al espejo y decir esa soy yo, mi cuerpo muestra la historia de mi vida, y que las pasé, las pasé, pero estoy de pie para seguir adelante, gloria a Dios. Y en segundo lugar ¿quién dice qué esto es así? Cuestioná esa autoridad que viene de afuera.

 

3. En tercer lugar me tengo que pedir perdón.

Y esto lo tenés que hacer cada vez que hables mal de tu cuerpo, tenés que parar y pedirte perdón, me perdono. Cada vez que te oigas internamente, hablar mal de una parte de tu cuerpo, te tenés que parar estés donde estés, y pedirte perdón, eso que te dijiste a vos misma ¿se lo dirías a una persona que querés? y si se lo hubieses dicho ¿no le pedirías perdón? Entonces por qué no a vos. Tenés que dejar de insultarte, sos creación de Dios, dejá de hablar mal de tu cuerpo, dejá de destrozarlo con palabras negativas, tu cuerpo es creación de Dios.

Las palabras cariñosas siempre son más efectivas, construyen no destruyen, por eso tenés que pedirte perdón. Tenés que aprender a pedirte perdón, que piernas feas, perdón no quise decir eso. Qué nariz fea, perdón no quise decir eso, porque si se lo dijeras a otro y lo insultaras de esa manera, le pedirías perdón, porque a nadie le dirías: qué nariz fea que tenés, toda torcida, no le dirías eso así, pero te lo decís a vos misma, y lo decís como si nada, sin darte cuenta que estás dañando la creación de Dios.

Y porque somos creación de Dios, por eso tenemos que pedirnos perdón cada vez que nos dañamos, cada vez que nos insultamos.

Por último, tengo que empezar a comprarme ropa para celebrar mi cuerpo. Yo he visto muchas mujeres que dicen: yo no me voy a comprar ropa hasta que baje cinco kilos, hasta que no llegue a mi peso no me compro ropa. No, andá a comprarte ropa para celebrar el cuerpo que tenés hoy, porque esta sos vos, no te niegues.

Esta sos vos, así que anda a comprarte la ropa que te guste y que querés, pero de acuerdo al cuerpo de hoy, no esperes para mañana, disfrutá hoy de la vida, porque esto es lo que hoy tenés, éste es el día que Dios te ha dado y tenés que disfrutarlo así, como sos.

Por Alejandra Stamateas

DEVOCIONALDIARIO.ORG

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Publicado el 30 mayo, 2013 en Alejandra Stamateas, DevocionalDiario.org y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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