LA NAVIDAD ¿CELEBRARLA O NO?

Jesucristo el que ama mi alma

Hemos llegado nuevamente a la víspera de Navidad. Volvemos a insistir. Navidad o Natividad, porque celebramos el nacimiento de Jesús. Ya sé, van a argüir que no nació en esta fecha, está bien, acepto que es muy probable que así sea, y que la primitiva Iglesia católica, en un esfuerzo por desplazar fiestas paganas importantes, las sustituyera por celebraciones religiosas, los datos que he conseguido al respecto son como sigue:

  1. Los cristianos de los tres primeros siglos ignoraron nuestra fiesta de Navidad, celebrada el 25 de diciembre;
  2. En el Imperio romano pagano, el día 25 de diciembre constituía una fiesta especial, consagrada al culto del sol;
  3. El Nacimiento de Cristo, antes de ser celebrado en este día, era conmemorado en Oriente, y más tarde también en Occidente, en otra fecha: el día 6 de enero;
  4. la Iglesia de los tres primeros siglos aceptaba, en general, que nosotros ignoráramos la fecha del Nacimiento de Jesús.

Sin embargo, la mayoría de los cristianos ha terminado aceptando como buena esta fecha para celebrar, tal vez porque para celebrar el nacimiento de Jesús, es irrelevante la fecha, lo importante para los cristianos es, “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.” Nada más importante que esto. Podemos celebrar su nacimiento sin un conocimiento absoluto e indispensable del día exacto, celebramos porque nos embarga la alegría de saber que Dios, que es Fiel a su palabra, en medio de Su misericordia, envió a Su Hijo, como el último y único sacrificio por el perdón de los pecados de aquellos que le acepten como tal y crean (FE).

Celebramos con alegría el hecho de que Jesús, el Hijo de Dios, vino a nuestro mundo, atándose a las limitaciones de la carne, para llevar a cabo el plan de salvación diseñado por el Padre. Qué mayor alegría que ésta? Sólo el sabernos salvos, porque creemos en Jesús como nuestro único Salvador, en que fue resucitado de entre los muertos por el Padre y que está sentado a Su derecha, puede ser mayor.

En el conocimiento de que no podíamos ser salvos por nuestro propio mérito y esfuerzo, que todos estábamos condenados, hiciéramos lo que hiciéramos en esta vida, y que gracias a Él y Su sacrificio podemos evadir el lago de fuego y disfrutar de la presencia divina, es suficiente motivo para conmemorarlo y celebrarlo, sin importar cuando. Claro que es muy conveniente que tengamos un día en particular, para llamar la atención de los demás y de nosotros mismos, sobre este hecho.

El enemigo ha seguido agregando personajes, como Santa Claus, el Grinch, Espíritu de la Navidad, etc. etc. con la finalidad de llevarnos a entender y vibrar con un sentimiento de la Navidad desvirtuado, hasta comercial, que realmente sólo son desviaciones que intentan ocultar la verdadera celebración, que debe seguir siendo la nuestra, la de los cristianos.

Ahora, que nos dejemos arrastrar por la celebración del resto del mundo, eso es otra cosa, que permitamos la entrada de otras tradiciones, algunas con sólo 50 años y de origen comercial (por una bebida gaseosa), sin razonar mucho, porque es bonito el concepto, porque nos parece “bueno”, y no recordar que, nada que provenga de la carne es acepto al Señor, simplemente porque la carne es incapaz de hacer algo bueno puro. Siempre hay otras motivaciones detrás de esas cosas “buenas” hechas por la carne. Intentos de ser reconocidos como buenos es una de la más comunes, creernos mejores que los demás, etc. etc., cuando una cosa es cierta, según el mismo Jesús “nadie es bueno, sino el Padre”

Sea o no el día, es el día que hemos aceptado para conmemorarlo, entonces vamos a hacerlo bien, vamos a disfrutar de la alegría de ser salvos gracias a que ese niño vino al mundo, y esto, sin permitir que sea infiltrado por alguna de esas tantas otras “tradiciones” con las que el enemigo ha intentado solapar nuestra conmemoración. Vamos a compartir esa alegría, mañana di a tu familia, vecinos, amigos, ¡¡¡Feliz Navidad!!! con la alegría de saberte salvo, y con la firme intención de hacer extensiva esa salvación a otros, en el conocimiento de la alegría que les causará a ellos un mañana.

¡¡¡ALELUYA!!!,¡ Gloria a Dios!, la salvación es nuestra gracias a Tí y a tu Hijo. La honra y la gloria a Tí por siempre. ¡¡¡ALELUYA!!!

PREDICAD

Anuncios

Publicado el 24 diciembre, 2014 en Jenny, Jesucristo el que ama mi alma, Predicad y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: