ESPÍRITU SANTO – PROFETAS

DONES MINISTERIALES DE LA IGLESIA

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 DE LOS PROFETAS

HECHOS 2

14 Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras.

15 Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día.

16 Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:

17 Y en los postreros días, dice Dios,
Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne,
Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;
Vuestros jóvenes verán visiones,
Y vuestros ancianos soñarán sueños;

18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días
Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.

19 Y daré prodigios arriba en el cielo,
Y señales abajo en la tierra,
Sangre y fuego y vapor de humo;

20 El sol se convertirá en tinieblas,
Y la luna en sangre,
Antes que venga el día del Señor,
Grande y manifiesto;

21 Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

22 Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis;

23 a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole;

24 al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella.

25 Porque David dice de él:
    Veía al Señor siempre delante de mí;
    Porque está a mi diestra, no seré conmovido.

26 Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua,
Y aun mi carne descansará en esperanza;

27 Porque no dejarás mi alma en el Hades,
Ni permitirás que tu Santo vea corrupción.

28 Me hiciste conocer los caminos de la vida;
Me llenarás de gozo con tu presencia.

29 Varones hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy.

30 Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono,

31 viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción.

32 A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.

33 Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.

34 Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice:
    Dijo el Señor a mi Señor:
    Siéntate a mi diestra,

35 Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. m

36 Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.

37 Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?

38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

39 Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.

40 Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación.

Hechos 2:14-40; 3:12-26; 4:8-12; 13:16-41

ALGUNAS REFERENCIAS DONDE SE ESTABLECE

Romanos 12:6; 1 Corintios 12:10; 14:1-33; 1 Tesalonicensas 5:20-21;1 Juan 4:1-3

El martes pasado en la publicación sobre los Apóstoles, hicimos un comentario que puede ajustarse también a los Profetas. A continuación lo repetimos

“Y… LUEGO?

Luego desaparecen estos cargos o títulos, no volvieron a ser mencionados, hasta que recientemente ha habido un movimiento que pretende revivirlos y algunos además con mayúscula (Apóstol), con mayor autoridad que las escrituras (?). Abajo voy a colocar un extracto de un artículo que trata el punto. Pueden analizar por sí mismos. Al final colocaré un enlace al sitio que contiene esta información ampliada.”

Ya hemos dicho que tras la muerte del último apóstol, el Apóstol Juan, la historia de la iglesia es muda a personas ocupando estos títulos de apóstol y profeta de entre los siervos de Dios, mucho menos con el sentido o función de ser fundamentos de la iglesia como pretenden establecer los promotores de este movimiento de reciente creación. Aseguramos esto porque no se habla ya más de estos oficios en el gran numero de escritores cristianos que escribieron dentro de los primeros cuatrocientos años de la iglesia compuesto por pastores, obispos, y defensores de la fe, a quienes se les ha denominado Padres de la Iglesia. No vemos estos oficios en los escritos de hombres como Clemente de Roma (90 d.C.), Policarpo (140 d.C.) (Discípulo del apóstol Juan), Irineo (180 d.C.) (Discípulo de Policarpo), Ignacio de Antioquia (115 d.C.), Clemente de Alejandra (180 d.C.), Orígenes (200 d.C.), Tertuliano (220 d.C.), Agustín (400 d.C.), Jerónimo (400 d.C.), entre otros.
Además de ellos existen muchos escritores y teólogos medievales que escribieron entre el siglo quinto al trece después de Cristo, y numerosos escritores, pastores y teólogos de la Reforma, hombres como Martín Lutero, Ulrico Zwinglio, Juan Calvino, y hombres de Dios que escribieron desde la reforma hasta nuestros días, como John Bunyan, Matthew Henry, Jonathan Edwards, John Wesley, D.L. Moddy, Charles Spurgeon, entre muchos otros. Muchos de ellos dan testimonio particular a que el oficio de apóstol como fundamento de la iglesia de Cristo es reservado exclusivamente a los doce que estuvieron con Jesús. Hablan de los apóstoles y profetas como algo del pasado.
Veamos algunos ejemplos de los que escribieron sobre este tema del oficio de apóstol y profeta, aquellos que nos precedieron y nos transmitieron la fe:
“Estudien por lo tanto, para ser establecidos en las doctrinas del Señor y de los apóstoles.” Ignacio de Antioquia (año 105 d.C.)
“Si alguien venia que había escuchado a los ancianos, yo les preguntaba específicamente acerca de lo que habían dicho: sobre lo que dijo Andrés o Pedro, Felipe, Tomas, Santiago, Juan, Mateo, o cualquier otro de los discípulos del Señor.” Papías (año 120 d.C.) (Note que para este año los líderes de la iglesia buscaban saber lo que dijeron los 12 apóstoles del Señor no buscaban a otros supuestos apóstoles vivos entre ellos)
“de hecho, el espera que confiemos en Él así como lo hacemos con los profetas y apóstoles, quienes tenían autoridad.” Orígenes (año 245 d.C.). Note el énfasis en el pasado, ellos, los apóstoles tenían autoridad. Ya no había otros apóstoles tras la muerte de Juan, el último apóstol.
“…Por lo tanto, abandonemos las acciones vanas de muchos y sus falsas enseñanzas, y volvamos a la palabra que nos ha sido entregada desde el principio, siendo sobrios en la oración…….” Epístola de Policarpo a los Filipenses 7:2 (año antes del 140 d.C.)
“… Porque ni yo, ni hombre alguno, puede seguir la sabiduría del bienaventurado y glorioso Pablo, el cual, cuando estuvo entre vosotros, enseñó cara a cara a los hombres de aquel día la palabra de verdad con cuidado y certeza; y cuando estuvo ausente, os escribió una carta, en la cual, si la escudriñáis con diligencia, podréis ser edificados en la fe que se os ha dado.”
Epístola de Policarpo a los Filipenses 3:2
“No os mando nada, cosa que hicieron Pedro y Pablo. Ellos eran apóstoles, yo soy un reo.” Epístola de San Ignacio a los Romanos (año 115 d.C.) 4:3
“Siendo así que os amo, os trato con blandura, aunque es posible que escriba de modo más estricto en su favor; pero no creí que tuviera competencia para hacerlo, y que, siendo un reo, os dé ordenes como si fuera un apóstol.” Epístola de San Ignacio a los Trallianos (115 d.C.) 3:3
“Los Apóstoles recibieron el evangelio para nosotros del Señor Jesucristo; Jesucristo fue enviado por Dios. Así pues, Cristo viene de Dios, y los apóstoles de Cristo. Por tanto, los dos vienen de la voluntad de Dios en el orden designado. Habiendo recibido el encargo, pues, y habiendo sido asegurados por medio de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo, y confirmados en la palabra de Dios con plena seguridad por el Espíritu Santo, salieron a proclamar las buenas nuevas de que había llegado el reino de Dios.” (y así salieron a predicar el evangelio y designaron a las primicias de sus labores: obispos y diáconos)
San Clemente de Roma (95 a.C.) Carta a Los Corintios, Capitulo 42
“Miremos a los buenos apóstoles: ….Pedro y Pablo en sus sufrimientos” San Clemente de Roma (año 95 a.C.) 5:2
“En los apóstoles del Señor poseemos nuestra autoridad. Porque ellos mismos no introdujeron nada nuevo, sino que fielmente entregaron a las naciones aquello que recibieron de Cristo. Por lo que si aun un ángel predica un evangelio distinto, sea maldito.” Tertuliano (197 d.C.)
“Porque si esa doctrina ha existido desde el principio, teniendo a los apóstoles como sus autores, entonces seria evidente que aquella doctrina que nos hubiese sido dada desde los apóstoles seria aquella que se mantendría como un sagrado deposito en las iglesias de los apóstoles (las que ellos fundaron). Tertuliano (año 207 d.C.)
“En aquel tiempo (después de la asunción), sus apóstoles eran once. A ellos fue añadido Matías, en el lugar de Judas el traidor. Posteriormente Pablo fue añadido. Entonces fueron dispersados por toda la tierra predicando el evangelio tal como el Señor les ordeno. Por los siguientes 25 años (hasta los inicios del emperador Nerón), se ocuparon en establecer los fundamentos de la iglesia en cada provincia y ciudad.” Lactancio (año 320 d.C.) Firmes en la verdad

Lo que si entendemos que pueden ser nombrados así, miembros de la iglesia que tengan posiciones de actividad símil a la que tuvieron aquellos. pero jamás con la autoridad de aquellos, escogidos por Jesucristo. Además de que existen otras denominaciones posibles como obispo, pastor, anciano No pretendemos desconocer la autoridad de Dios, pero sí, la de aquellos hombres que se autonombran como tales. La misma iglesia durante 1900 años, a través de sus más dedicados, destacados y reconocidos estudiosos, entre ellos los llamados padres de la iglesia y los hombres que reconocemos como inspirados, hablaron de apóstoles y profetas en tiempo pasado.

Predicad

 

 

 

Publicado el 16 junio, 2015 en Predicad y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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